Cada vez son más los niños que sufren de eccema atópico en todo el mundo. Es un problema que, según los dermatólogos, ha crecido entre la población. Entre el 10 y el 30% de los niños de los países industrializados se ven afectados y el número de casos se ha triplicado en los últimos 30 años. El nombre técnico que se le da a esta forma particular de eccema es dermatitis atópica (a menudo abreviada como EA). Los síntomas generalmente comienzan a los 3 meses de edad, pero pueden aparecer justo al nacer o mucho después. Es una enfermedad cutánea muy frecuente, aunque no contagiosa. Se puede reconocer fácilmente por las manchas rojas secas en la cara y en todo el cuerpo. Pueden aparecer pequeñas ampollas llenas de líquido que pueden supurar y dejar costras. Y, sobre todo, se percibe porque el picor es intenso. No es fácil para los más pequeños, ni para sus padres...

Atopic dermatitis in infants

6 puntos fundamentales para lidiar con el eccema atópico

  1.  La dermatitis atópica a menudo es difícil de diagnosticar, lo que significa que algunos padres pueden sentir frustración, al no encontrar respuesta a lo que le sucede a su hijo. 
  2.  La dermatitis atópica se desarrolla en ciclos: con brotes y periodos de calma. Hidratar la piel con productos específicos es la mejor forma de prevenir los brotes de eccema.
  3. El eccema atópico no es contagioso.
  4. Puede ser hereditario, ya sea por origen familiar o por predisposición genética. Si padeces eccema, es muy probable que tus hijos también lo sufran. Aunque hay algunos niños que tienen piel atópica sin contar con antecedentes familiares previos.
  5. El signo más característico del eccema atópico es una piel muy seca y porosa como si fuera una esponja y, por lo tanto, que no actúa de barrera frente al  medio ambiente. Genera una reacción a cualquier estímulo: frío, productos cosméticos mal elegidos, jabón, transpiración, sol, polvo, tela, estrés, comida...
  6. El eccema en niños y en bebés SIEMPRE debe tratarse con un médico, incluso si la enfermedad desaparece en la mayoría de los casos antes de la pubertad.
  • Dr Magali Bourrel-Bouttaz, Dermatóloga, Francia
    Dr Magali Bourrel-Bouttaz, Dermatóloga.

    El tratamiento y cuidado adaptado a este tipo de piel son esenciales para lidiar con el eccema para que un niño no tenga que soportar las consecuencias de padecer esta enfermedad.

    Dr Magali Bourrel-Bouttaz, Dermatóloga.

Recuerda

No esperes a que el eccema desaparezca por sí solo. Sé proactivo. Hay todo tipo de soluciones para ayudar a prevenir y tratar cada brote. No hay ninguna razón por la que un niño tenga que soportar su dermatitis atópica cuando es posible controlar los brotes y hacer su vida más fácil.

El molusco contagioso es una enfermedad cutánea bastante frecuente entre los más pequeños. Se cura por sí sola, pero también puede agravar el eccema.

“Julia siempre ha sufrido de eccema atópico, pero en el último año ha empeorado. El molusco contagioso ha provocado que le hayan aparecido más manchas rojas en las piernas, así como una serie de pequeños granos por el cuerpo... "

Aude, madre de Julia (5 años)

  • Dr Magali Bourrel-Bouttaz, Dermatóloga, Francia
    Dr Magali Bourrel-Bouttaz, Dermatóloga.

    El molusco es muy contagioso entre los niños, ya que se trata de  un virus que produce pequeños granos que se conocen como verrugas. Cuando la piel atópica es estimulada por un factor externo, la reacción del cuerpo es hacer reaparecer el eccema. El molusco provoca un brote de eccema alrededor de las pequeñas manchas, que puede provocar una infección en la zona si el niño se rasca. Las verrugas de los niños siguen siendo contagiosas hasta que desaparece el molusco, lo que suele ocurrir por sí solo, aunque el eccema en sí nunca es contagioso. Dependiendo de la gravedad del molusco, el médico puede decidir si las verrugas se deben destruir, por ejemplo, mediante legrado o crioterapia.

    Dr Magali Bourrel-Bouttaz, Dermatóloga.

No siempre nos damos cuenta, pero el eccema atópico es una enfermedad visible para los demás y, por este motivo, puede tener un impacto psicológico en el comportamiento de los niños.

Parents with atopic baby

¡Algunos niños han vivido toda su vida con eccema y no saben cómo es vivir sin esta enfermedad! Otros llegan a conocer el picor y las sensaciones desagradables de las famosas manchas rojas cuando crecen. Sea cual sea su edad, la experiencia generalmente afecta al comportamiento de los niños, dependiendo siempre de la gravedad del eccema.

1. Tu hijo se suele despertar por las noches y se agobia con facilidad

Este es un clásico escenario entre bebés y niños que tienen eccema atópico. Sienten ardor y picor intenso, cosa que provoca la interrupción del sueño por la noche y durante las siestas. Por lo tanto, no duermen lo suficiente, lo cual es fundamental cuando son pequeños. Dependiendo del niño, la fatiga puede acumularse hasta el punto de perder los nervios fácilmente durante el día, de hecho, su estado de ánimo cambia repentinamente y puede volverse bastante irritable.

"La semana pasada, Julia se quejaba de una mancha roja que le molestaba. No quería irse a la cama y pedía que le echara la crema del tratamiento tópico. Tenía miedo de no poder dormir debido al eccema. Le puse un poco de crema humectante encima y funcionó. Al final se calmó y pudo irse a la cama sin ningún problema".

Aude, madre de Julia (5 años)

2. Tu hijo está muy inquieto

Esto también es consecuencia del picor y el malestar que causan las manchas de eccema. Los niños parecen estar inquietos y con mucha energía, moviéndose y retorciéndose por todos lados. Los más mayores pueden tener problemas para estar quietos durante períodos largos, lo que puede afectarles en el colegio. Pueden llegar a tener dificultades para concentrarse debido a la inquietud, picor, cambio de posición constante. Se sienten siempre inquietos porque les pica mucho el eccema.

3. Tu hijo no se siente cómodo consigo mismo

Si la dermatitis atópica es grave y continúa durante meses o incluso años, puede acabar afectando al niño y al desarrollo de su identidad. La dermatóloga, Dra. Bourrel-Bouttaz, analizó los autorretratos pintados por niños con piel atópica. Analizó los sentimientos y emociones típicas en estos niños, concluyendo que pueden sentirse diferentes a los demás y tener una visión dolorosa de su cuerpo, hecho que los lleva a una profunda tristeza, la cual a menudo permanece oculta. Los padres suelen preocuparse pero es importante que tranquilicen a sus hijos y les proporcionen recursos necesarios para poder recuperarse y hacer frente a este tipo de situaciones desagradables.

"El año pasado, durante el confinamiento, Julia rara vez iba al colegio con pantalones cortos o falda. Este año, voy a hablar con ella, ya que tiene manchas rojas de eccema y manchas de molusco contagioso. Tiene que aprender a lidiar con su enfermedad. Los niños, incluso cuando son pequeños, no lo pasan bien en estas situaciones. En cualquier caso, adoptaré mi perspectiva habitual de quitarle importancia al asunto".

Aude, madre de Julia (5 años)

El eccema tiene un impacto psicológico real

No podemos permitir que el eccema atópico grave altere la vida familiar. Sabemos que los bebés lloran para expresarse y poder comunicar su malestar. Como padres, es difícil mantener la calma cuando tu hijo llora todas las noches. Por otro lado, los niños más mayores pueden hablar sobre su angustia, pero también pueden estar irritables, tristes o hiperactivos, comportamientos que pueden malinterpretarse. Lo mejor es observar e intentar entender el impacto psicológico de la dermatitis atópica para poder gestionarla de manera efectiva.

  • Joël Pacoret - Psychologist
    Joël Pacoret, Psicólogo.

    Lo más importante que hay que recordar es que cuanto mejor esté la piel, mejor se sentirá el niño y podrá crecer de manera saludable.

    Joël Pacoret, Psicólogo.

Consecuencias del eccema atópico en la vida familiar

Obviamente, los padres están en primera línea. Físicamente, son los que más sufren el agotamiento. La interrupción del sueño de los niños también provoca malas noches para los padres y termina derivando en fatiga acumulada.

Psicológicamente, los padres de niños con piel atópica se sienten solos e impotentes. Con el eccema del niño, desarrollar un vínculo con él a veces puede resultar complejo. El diagnóstico puede tardar en llegar, ya que esta enfermedad de la piel aún no es demasiado conocida. Muchos padres hablan de soledad y confusión. Algunos incluso pueden sentirse culpables, como si se sintieran responsables de lo que le está sucediendo a su hijo, incluso aunque el eccema no sea una enfermedad grave.

"Ver sus piernas con manchas rojas me hace sentir impotente. La cortisona le calma, pero no es recomendable usarla todo el tiempo. La crema emoliente también le alivia el picor, pero no siempre es fácil ponérsela, especialmente cuando su piel se inflama..."

Aude, madre de Julia (5 años)

Consequences on family life due to eczema in child
  • Dr Magali Bourrel-Bouttaz, Dermatóloga, Francia
    Dr Magali Bourrel-Bouttaz, Dermatóloga.

    Es normal que los padres se preocupen porque su hijo no está bien. La piel atópica no es algo de lo que los padres sean responsables. Hace cincuenta años, solo el 3% de los niños sufrían de piel atópica... El medio ambiente y la contaminación son los responsables del aumento de casos. De hecho, la contaminación cambia el funcionamiento de nuestros genes.

    Dr Magali Bourrel-Bouttaz, Dermatóloga.
  • Joël Pacoret - Psychologist
    Joël Pacoret, Psicólogo.

    La dermatitis atópica está ligada a una predisposición genética. Es el resultado de una lotería biológica y no hay nada que los padres puedan hacer para cambiarlo. La enfermedad genera fatiga, y puede llegar a crear tensión y discusiones entre la pareja. Por este motivo, es fundamental separar lo que está vinculado a la enfermedad y lo que no. Como pareja, también es importante hablar para fortalecer la unión como padres y aprender a lidiar con las situaciones estresantes. En cuanto a sus familiares y amigos, es fundamental explicarles los problemas del eccema y definir juntos varios consejos sobre lo que se debe hacer y lo que se debe evitar para el niño con eccema (dieta, cuidado de la piel...) en caso de que no estén sus padres para hacerlo. Es una oportunidad de aprendizaje, ya que los padres no siempre pueden tener el control de todo.

    Joël Pacoret, Psicólogo.

Eczema in child

1. Si tienes dudas, no esperes y consúltalo con tu médico

No dudes en consultar a tu médico o dermatólogo tan pronto como veas una erupción sospechosa que tenga todos los signos clásicos del eccema. Recuerda que existen servicios específicos de eccema atópico en el hospital. El diagnóstico no siempre es fácil y puede llevar tiempo. Lo primero que se debe hacer es empezar con algún tratamiento para la dermatitis con el objetivo de que los brotes se espacien en el tiempo tanto como sea posible. También, trata de identificar los factores desencadenantes: calor, frío, dieta, actividades, ropa, detergente para la ropa, productos cosméticos… Toda esta información puede ser útil para tu médico.

Es bueno saber que...

"La dermatitis atópica no siempre se reconoce como una enfermedad. ¡Y si no hay enfermedad, no hay tratamiento! Con demasiada frecuencia, el picor intenso en la piel no se asocia con el eccema. Como consecuencia, los padres aplican corticosteroides tópicos demasiado tarde y no es suficiente. Por este motivo, desconocen cuándo aparecerá o desaparecerá".

 

Dr Magali Bourrel-Bouttaz, Dermatóloga (Francia)

2. Cambia tus hábitos

¡Tu vida diaria tendrá que adaptarse!

  • En primer lugar, asegúrate de comprobar que estás utilizando correctamente los productos de higiene y cuidado que se adaptan a la piel atópica de tu hijo: un aceite de ducha suave en lugar de jabón, por ejemplo. Recuerda que aplicar una crema nutritiva o un bálsamo emoliente debe ser un hábito diario para asegurarte de que tu hijo se sienta cómodo. Es mejor enseñarles buenos hábitos para su piel desde que son pequeños, para que luego ellos también puedan ser independientes y cuidar de sí mismos.

"Sufren muchos brotes, pero he notado que si les aplico una crema emoliente, su piel está mejor".

Anne-Laure, madre de Maxime (10 años) y Hadrien (4 años)

Es bueno saber que...

"Una crema humectante a veces puede causar ardor. ¡Es normal!"

 

Dr Magali Bourrel-Bouttaz, dermatóloga (Francia)

La aplicación de una crema hidratante sobre la piel irritada puede provocar escozor y ardor. Esto es normal, pero el tratamiento no debe interrumpirse y no es buena idea dejar de aplicarlo.

 

  • Dr Magali Bourrel-Bouttaz, Dermatóloga, Francia
    Dr Magali Bourrel-Bouttaz, Dermatóloga.

    Aplicar un emoliente es como cepillarse los dientes. Durante tres años, le explicarás a tu hijo que tiene que cepillarse los dientes. Después de eso, te hará caso, pero pasará un tiempo antes de que la tarea se vuelva automática. Lo mismo ocurre con la comprensión de los beneficios de aplicar un emoliente. Por mucho que pueda hacer cuando sea niño, tendrá un efecto en cadena más adelante, especialmente durante la adolescencia o la edad adulta, si su piel atópica persiste. Por lo tanto, es importante hacerle partícipe desde los 4 o 5 años, para que se vuelva un hábito para él, y para que entienda que la crema aporta un mayor confort diario.

    Dr Magali Bourrel-Bouttaz, Dermatóloga.
  • Joël Pacoret - Psychologist
    Joël Pacoret, Psicólogo.

    La aplicación de un emoliente puede ser un momento especial para compartir con tu hijo. Es mejor si los dos estáis tranquilos y también que no os tome mucho tiempo. A veces no es cómodo aplicar el emoliente cuando la piel está irritada, aunque no siempre es así. Lo más importante es hacer de esta un hábito diario a largo plazo y que tanto el niño como los padres vean el beneficio: cuanto más lo hacemos, más y mejor funciona.

    Joël Pacoret, Psicólogo.
Prendas de vestir Elige ropa hecha de un material suave que no pique, apriete ni irrite la piel.
Reacción Recuerda siempre que su piel puede reaccionar frente a agentes del entorno fácilmente, algo importante a tener en cuenta para deportes, actividades al aire libre y otros pasatiempos.

"El agua de la ducha no debe estar demasiado caliente y debemos secar su piel sin frotar, a palmaditas. También debemos tener cuidado con la ropa, eligiendo materiales suaves y estilos cómodos".

Aude, madre de Julia (5 años)

"A los niños no siempre les gusta ir a la playa. La sal y la arena pueden provocarles ardor en la piel".

Anne-Laure, madre de Maxime (10 años) y Hadrien (4 años)

"Eso es parte de la vida: no siempre podemos controlar nuestro entorno. Al mismo tiempo, si algunas actividades son demasiado dolorosas o vergonzosas, siempre se pueden encontrar otras con las que todos se sentirán cómodos".

Joël Pacoret, psicólogo

 

Al final, el eccema puede apoderarse rápidamente de gran parte de la vida familiar, y provocar que todos sigan el ritmo de los brotes y los períodos de calma. Los hermanos o hermanas de un niño afectado pueden sentir que los padres siempre están hablando de eso y que su hermano es más importante que ellos en casa.

  • Joël Pacoret - Psychologist
    Joël Pacoret, Psicólogo.

    Entre hermanos, los conflictos y los sentimientos de celos son normales y forman parte de lo que los niños necesitan aprender para prepararse para vivir en sociedad. Sin embargo, es necesario crear un equilibrio en sus relaciones tratando de pasar tiempo de calidad con cada uno de ellos, de forma individual. Los planes que implican a toda la familia son una buena forma de estrechar lazos. Si es necesario, puedes hacerlo con el apoyo de un profesional.

    Joël Pacoret, Psicólogo.

3. Habla sobre ello

El eccema atópico es una enfermedad de la piel que, en general, no se conoce bien. No dudes en explicarle la situación a tu hijo para ayudarlo a tranquilizarse. Habla también con los amigos de tu hijo, sus profesores, otros miembros de la familia... No, el eccema no es contagioso; sí, el picor puede ser molesto y no tiene nada que ver con un problema de higiene. El picor intenso también puede explicar por qué tu hijo está inquieto o, incluso, con cambios de humor debido a la falta de sueño. Los servicios dermatológicos en los hospitales llaman a esto educación terapéutica. Cuanto más comprendido, reconocido y apoyado se sienta tu hijo, más fácil le resultará vivir con su eccema. Los médicos conocen bien este problema de la piel. Existen tratamientos efectivos. Poner en práctica a diario los diferentes consejos y sugerencias que te dan te ayudará a prevenir los brotes y a lidiar con el eccema. Son fundamentales para volver a un estilo de vida tranquilo.

"Le explico que el eccema es un problema en la piel relativamente común y que no es grave. Siempre le digo que tenemos que ponernos crema todos los días. Y no le doy más importancia para que no se sienta mal todo el tiempo".

Aude, madre de Julia (5 años)

  • Dr Magali Bourrel-Bouttaz, Dermatóloga, Francia
    Dr Magali Bourrel-Bouttaz, Dermatóloga.

    Siempre es posible ayudar a un paciente y a su familia a responder preguntas y comentarios. En el colegio, se puede tratar el tema con los profesores y los otros niños. También es importante hablar abiertamente sobre la enfermedad, los síntomas y los posibles impactos, y mostrar si nos gusta hablar de ella o no es una señal de que hemos aceptado la enfermedad y de que estamos abiertos al respecto.

    Dr Magali Bourrel-Bouttaz, Dermatóloga.
  • Joël Pacoret - Psychologist
    Joël Pacoret, Psicólogo.

    Hablar desde el principio con los profesores y el médico del colegio de tu hijo sobre su enfermedad da lugar a una relación más abierta. La idea es explicar los síntomas y asegurarse de que comprendan la necesidad de un tipo de cuidado específico para darle al niño, sin que necesariamente se convierta en un caso especial. También hay foros, comunidades online, jornadas informativas organizadas por asociaciones… Todo ello permite a otros padres e hijos, que están lidiando con los mismos problemas,  ponerse en contacto para que puedan debatir y compartir, y entender la situación desde una perspectiva más amplia.

    Joël Pacoret, Psicólogo.

Descubre más consejos en nuestro artículo : "Soluciones para vivir mejor con eccema atópico"

 

4. Gestión del estrés y la fatiga

El eccema, el estrés y la fatiga normalmente van de la mano... Trata de encontrar una forma de organizarte para no agotarte. Tu hijo necesita que sus padres estén en buena forma para ayudarlo a crecer y sentirse seguro. Si las noches se vuelven complejas, turnaos de manera que ambos podáis descansar. Recomendamos no hacer alusión al eccema en otras discusiones. Si eres padre o madre soltera, pide ayuda a la familia de vez en cuando, para que tengas la oportunidad de descansar. Y no dudes en decirle a tu hijo que necesitas dormir. Cuídate y, en la medida de lo posible, tómate un respiro, con actividades que disfrutes y que te puedan ayudar. Si crees que tú o tu hijo necesitáis ayuda, no te avergüences de consultar a un psicólogo que pueda ayudaros a manejar la situación. Como complemento al tratamiento médico, las medicinas alternativas también pueden favorecer a reducir los niveles de estrés en el hogar, algo importante cuando el estrés también puede desencadenar un brote.

5. No te sientas culpable

No te culpes. Aporta sentido de proporción a la situación. No siempre es fácil, pero hay formas de tratar la dermatitis atópica y mejorar las cosas. Intenta ponerte en contacto con asociaciones de padres que puedan darte todo tipo de consejos.

"Una de mis amigas me hizo sentir mal cuando vio las piernas de Julia". Me dijo: “Haz que la traten de inmediato. No puedes dejarla así. Se lo va a contagiar a su hermano pequeño. Todos se burlarán de ella en el colegio”. Me defendí y le dije que seguía los consejos del médico. No fue una visita demasiado agradable”.

Aude, madre de Julia (5 años).

  • Joël Pacoret - Psychologist
    Joël Pacoret, Psicólogo.

    Cuando compañeros o amigos hagan algún comentario hiriente o doloroso, aunque no sea con mala intención, intenta hablar con esa persona, para explicarle y evitar así que vuelva a suceder.

     

    Joël Pacoret, Psicólogo.
  • Dr Magali Bourrel-Bouttaz, Dermatóloga, Francia
    Dr Magali Bourrel-Bouttaz, Dermatóloga.

    Hay que recordar que los padres no son los culpables. Es una enfermedad crónica, donde el cuidado se delega a los padres y no a un profesional de la salud. De hecho, son los propios padres los que cargan con todo. Es muy importante tranquilizarlos sobre lo bien que están cuidando a sus hijos aplicándoles los productos adecuados. Es cierto que hay conductas que necesitan aprender y que pueden resultar estresantes pero los padres también necesitan saber que lo están haciendo bien.

    Dr Magali Bourrel-Bouttaz, Dermatóloga.

6. Ayuda a tu hijo en su desarrollo

Tu hijo necesita tu ayuda para desarrollar una imagen positiva de sí mismo desde que es pequeño. Los niños con piel atópica, a menudo, no se sienten bien consigo mismos o se sienten rechazados por otros niños. Como padre, es bueno que le recuerdes sus cualidades y todo lo que le hace especial, ya que es algo que puede ayudar a la confianza en sí mismo. Los deportes, la música, la pintura, la cocina o cualquier otra actividad que le guste puede ayudar a que se olvide del picor mientras se divierte. Pasa tiempo con él, tócalo y abrázalo, incluso si tiene manchas de eccema. Mantén contacto directo con su piel.

"Lo más importante de todo es aplicar la crema y no darle mucha importancia al eccema. Julia necesita que la tranquilicen y la distraigan, sobre todo cuando su eccema está ahí".

Aude, madre de Julia (5 años)

 

  • Dr Magali Bourrel-Bouttaz, Dermatóloga, Francia
    Dr Magali Bourrel-Bouttaz, Dermatóloga.

    Desde las primeras horas de vida, satisfacer la necesidad de seguridad pasa por el tacto y el contacto con la piel. Se ha demostrado que acariciar la piel activa una parte particular del cerebro que desarrolla la sensación de seguridad duradera en el niño.

    Dr Magali Bourrel-Bouttaz, Dermatóloga.
  • Joël Pacoret - Psychologist
    Joël Pacoret, Psicólogo.

    Si notas un cambio duradero en el comportamiento de tu hijo, intenta hablar con él. Necesitan apoyo a la hora de verse a sí mismos más allá de su eccema: hay que hacerles ver que tienen actitudes, habilidades y otros dones. Un niño es mucho más que su piel atópica.

    Joël Pacoret, Psicólogo.
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7. Muchas razones por las que ser optimista

Durante los momentos en los que tú o tu hijo os sintáis deprimidos, recuerda lo más importante: el eccema atópico no es grave ni contagioso. Es una enfermedad que, con un tratamiento e higiene adecuada, le permite al niño vivir una vida normal, como el resto de sus amigos. La educación terapéutica está ahí precisamente por esta razón: para que los padres confíen en los cuidadores y tengan confianza en el tratamiento y en sí mismos. Se deben adoptar dos actitudes necesarias:

La primera, respetar al máximo el tratamiento dermatológico de esta enfermedad, basado en tres pasos clave: un limpiador, un emoliente y corticoides tópicos:

  • Para lograr una higiene diaria adecuada, utilizar el limpiador y el emoliente, con productos específicos que se adapten a la piel de tu hijo.
  • Durante un brote, sigue con la rutina de limpieza y crema y aplica, también, el tratamiento médico prescrito por su dermatólogo.

Consejo: no dudes en preguntar sobre la participación en algún programa de educación terapéutica. Te ayudará a comprender cómo evoluciona la piel atópica de tu hijo, así como los beneficios de los tratamientos y los cuidados diarios a seguir.

Y segundo, ayuda a tu hijo en todo lo que puedas para superar su eccema atópico y continuar creciendo con total normalidad. Además, pasar por este tipo de situaciones complicadas facilita el desarrollo de fuerza en el carácter, resiliencia y resistencia que favorecen a la hora de afrontar situaciones de la vida.

  • Joël Pacoret - Psychologist
    Joël Pacoret, Psicólogo.

    En cualquier situación, por difícil que sea, siempre podemos sacar algo positivo. Vivir con eccema puede ayudar a los pacientes a desarrollar habilidades y cualidades que es posible que otros nunca tengan.

    Joël Pacoret, Psicólogo.

Para saber más:

"Cambiar la forma de ver el eccema" y "¿Está el eccema realmente en tu cabeza?", dos libros de la Dra. Magali Bourrel-Bouttaz.