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¿Cuál es la mejor protección solar para piel sensible, reactiva o de niños? Guía completa

Tiempo de lectura : 6 min

El sol no afecta a todos los tipos de piel por igual. Más allá del fototipo, la piel tiene sensibilidades específicas que necesitan una protección solar adaptada. Entre ellas se encuentra la piel propensa al enrojecimiento, con imperfecciones, reactiva o con tendencia alérgica, la piel dañada, con manchas, y la piel de los niños. En estos casos, la exposición solar puede agravar las alteraciones cutáneas e incluso significar un riesgo para la salud de la piel.

 

Sol y piel chica al sol

¿Cómo afecta el sol a la piel propensa al enrojecimiento?

 

Ya sea por enrojecimiento temporal o duradero, rojeces o cuperosis, algunos tipos de piel sensible reaccionan con frecuencia de forma exagerada en ciertas circunstancias. El calor y los rayos ultravioleta (UV) son dos factores que favorecen la vasodilatación, lo que incrementa la visibilidad de los pequeños vasos sanguíneos responsables de las rojeces.

 

Durante la exposición solar, esta reacción se intensifica: los capilares se dilatan y se hacen más visibles, especialmente en personas con piel clara y fina, más propensas al enrojecimiento. Las personas con este tipo de piel deben protegerse y usar un protector solar para rosácea, cremas diseñadas específicamente para prevenir el agravamiento del enrojecimiento.

 

Photoderm AR SPF 50+ de BIODERMA es un protector solar que ha sido especialmente formulado para la piel con tendencia al enrojecimiento. Su tecnología patentada Rosactiv™ actúa directamente sobre los mecanismos responsables de la vasodilatación, ayudando a reducir la reactividad y prevenir la aparición o el empeoramiento de las rojeces.

Piel con imperfecciones y exposición solar. Así reacciona.

 

 

La exposición al sol puede ser un enemigo para la piel con tendencia acneica, tanto en adolescentes como en adultos. Al principio, la piel parece mejorar milagrosamente al secarse las espinillas. Pero, en realidad, el bronceado lo que hace es espesar la epidermis y bloquear progresivamente los poros. Esto hace que sea más difícil que el sebo (que es más espeso en la piel con tendencia acneica) fluya libremente.

 

 

Para evitar este efecto rebote, es fundamental utilizar un protector solar específico para piel sensible y acné, no comedogénico y de textura ligera. Como, por ejemplo, Photoderm AKN Mat SPF 50+ de BIODERMA.

No notas nada hasta que el bronceado desaparece. En ese momento, los poros producen granos porque han estado bloqueados durante semanas y porque el sebo más espeso no puede fluir libremente.

Dermatólogo

Este es el clásico efecto rebote que se produce en una piel con imperfecciones tras la exposición solar. La piel con tendencia acneica debe protegerse del sol con protectores solares específicos para piel grasa, que ayuden a regular la producción de sebo, lo mantengan más fluido y suavicen la textura cutánea para prevenir la aparición de nuevas imperfecciones.

 

sol y piel niño con protector solar

Piel reactiva, intolerante o con tendencia alérgica: precauciones y recomendaciones

 

Por definición, la piel sensible, intolerante o alérgica reacciona excesivamente a su entorno. Se recomienda evitar en la medida de lo posible la exposición solar directa y aplicar siempre un protector solar adaptado a su nivel de tolerancia. No obstante, es importante distinguir entre los distintos tipos de sensibilidad para elegir la protección más adecuada.

 

 

La piel fotosensible no debe exponerse al sol.

 

 

La causa de una piel fotosensible puede estar en ciertas enfermedades de nacimiento o por hipersensibilidad adquirida a lo largo de la vida. Además, ciertos tratamientos médicos pueden provocar como efecto secundario una intolerancia al sol temporal. En estos casos, se deben utilizar protectores solares con un índice SPF 50+/UVA 50 para proporcionar una protección total contra los rayos UVB y UVA y limitar las reacciones inflamatorias graves en la piel que pueden desencadenar la radiación solar.

 

 

Piel con intolerancia o alergia al sol: qué protector solar es más recomendable

 

En algunas personas, la reacción de intolerancia o alergia al sol está relacionada con los filtros químicos tradicionales presentes en muchas fórmulas de protectores solares. Por eso, si tu piel tiene intolerancia al sol, lo recomendable es usar un protector solar cuya fórmula tenga filtros 100 % minerales. Gracias a los avances en formulación, la textura de este tipo de protectores solares ya no deja residuo blanco y se adapta perfectamente incluso a la piel más sensible o intolerante.

 

 

 

Erupción lumínica benigna de verano

 

 

Durante los primeros días de exposición solar, puede aparecer una reacción conocida como erupción lumínica benigna de verano, que afecta principalmente a mujeres jóvenes (alrededor del 80 % de los casos¹). No es una enfermedad grave, pero sí molesta, ya que provoca enrojecimiento de la piel, pequeños granos y picor intenso. La solución es proteger la piel con un protector solar que contenga compuestos anti-UVB de amplio espectro, para prevenir quemaduras solares, e ingredientes anti-UVA para bloquear los rayos del sol que causan reacciones alérgicas. Aquí es importante una relación SPF/IP UVA de 1:1. (Esto significa que haya la misma protección contra los rayos UVB y UVA para reducir los inconvenientes debidos a las alergias).

 

 

* Ann Dermato Venereol, 2007

Cómo proteger de forma eficaz la piel dañada

 

Tras un procedimiento dermatológico, una intervención o una lesión, la piel queda más sensible y vulnerable frente a la radiación solar y existe más riesgo de hiperpigmentación o aparición de manchas oscuras si el proceso de curación no se ha completado.

 

 

Esto puede llevar de 8 a 12 meses o más. Si no se cura por completo, la marca en la piel puede volverse oscura y hacerse permanente. El riesgo para la piel dañada o con manchas está presente todo el año, aunque, obviamente, se intensifica en verano. Los rayos UVA están en todas partes, a lo largo de todas las estaciones; también en los días nublados y atravesando ventanas. Por lo tanto, las personas con piel dañada o manchas deben elegir un protector solar para aplicar sobre cualquier piel dañada que se exponga a la luz del día. 

 

 

 

 

Con la edad y la exposición acumulada al sol, las manchas tienden a aparecer en la piel, especialmente en las áreas expuestas como el escote, la espalda, las manos y la cara.
 

Estas manchas oscuras están relacionadas con una disfunción en la distribución de la melanina. Cualquier nueva exposición al sol puede acentuar la hiperpigmentación. Las personas con manchas en la piel pueden prevenir la excesiva pigmentación utilizando un protector solar especialmente formulado para regular la producción de melanina. 

 

 

 

 

Cómo proteger del sol a los niños de forma efectiva

 

 

El primer consejo para proteger a los niños del sol es mantenerlos a la sombra y vestirlos con ropa protectora.

Es mejor mantener a los niños alejados del sol; de hecho, los niños menores de tres meses NUNCA deben estar expuestos a los rayos solares. La piel de los niños es delgada, frágil y más sensible. Tiene menos defensas contra los rayos UV. Así que las quemaduras solares y el golpe de calor ocurren más rápido. Los médicos nos recuerdan que las quemaduras solares en niños pueden tener consecuencias muy graves en la edad adulta.

 

 

Exposición solar en niños. Normas y consejos.

 

  • No exponer intencionadamente a los niños al sol, especialmente entre las 11:00 y las 16:00 horas.

  • Vestirlos con ropa protectora: sombrero, gafas de sol y camiseta de manga larga, preferiblemente de color oscuro.

  • Aplicar un protector solar de alta protección (SPF 50+) formulado para piel infantil cada dos horas. Volver a aplicarlo después de cada baño o después de frotarse con cosas, como jugar en la arena o limpiarse con una toalla.

  • Darles agua con frecuencia para mantener una buena hidratación.

     

     

     

 

Piel sensible y exposición solar: consejos definitivos

 

Incluso si solo ciertas áreas de tu piel son sensibles a la exposición solar, como la cara, recuerda proteger el resto del cuerpo y seguir los consejos estándar de seguridad solar.

 

 

 

Durante los períodos de exposición al sol, recuerda mantener la piel hidratada y continuar usando tus productos habituales para el cuidado de la piel, a menos que un médico te indique lo contrario. Es particularmente importante consultar a un médico cuando se usan tratamientos médicos que pueden causar fotosensibilidad.