Piel grasa y producción de sebo
Si tu piel brilla, tiene los poros dilatados, puntos negros y posiblemente granos, es que tienes una piel mixta-grasa y/o con tendencia acneica. Y todo esto puede convertirse en una pesadilla a lo largo del día. El aspecto aceitoso y grasiento de tu cara te hace sentirla sucia, pero lavarte solo te proporciona un breve respiro antes de que vuelva a aparecer el brillo.
Si te molesta o avergüenza, necesitas rutinas de cuidado específicas que combatan la producción excesiva de sebo, que atenúen el brillo aceitoso y promuevan un brillo radiante natural ¡que grite a los cuatro vientos salud y belleza!
¿Qué es el sebo? ¿Es malo?
El sebo es una sustancia secretada de manera natural por el cuerpo humano, compuesta principalmente por lípidos provenientes de las glándulas sebáceas. Aunque nos molesten las imperfecciones y los brillos no deseados y los combatamos, el sebo es fundamental para el equilibrio de la piel. Forma parte de la película hidrolipídica, que mantiene la piel hidratada, la protege, preserva su microbiota y limita el desarrollo de agentes patógenos.
El sebo, por tanto, debe ser cuidado y protegido, incluso cuando sea necesario controlar sus excesos. Es decir, el sebo per se no es malo, sino que necesitamos controlar su producción y calidad para que la piel luzca sana y limpia.
Cuando el sebo se convierte en espinillas
Las glándulas sebáceas producen sebo, que es responsable del aceite en la superficie de la piel. Aunque el número de glándulas sebáceas que tenemos se mantiene constante a lo largo de la vida, las tasas de secreción de sebo son más altas entre los 15 y los 35 años y disminuyen continuamente después de esa etapa de la vida¹. Si tienes la tentación de lavarte el rostro constantemente para eliminar el brillo y la grasa, tienes que saber que no es la manera, ya que el sebo se repone inmediatamente cuando se elimina.
¹Jacobsen E, Billings JK, Frantz RA, Kinney CK, Stewart ME, Downing DT: Cambios relacionados con la edad en las tasas de secreción de ésteres de cera sebácea en hombres y mujeres. J Invest Dermatol 1985; 85: 483–485.
Tener la piel mixta o grasa no significa automáticamente que también tengas imperfecciones o tendencia acneica. La piel es un ecosistema frágil cuyo equilibrio puede verse alterado por diferentes factores ambientales. Las glándulas sebáceas pueden verse influenciadas por factores internos como el estrés y las hormonas, y factores externos como la contaminación y los rayos UV.
Un desequilibrio en las glándulas sebáceas puede hacer que secreten demasiado sebo, que además es de mala calidad, lo que se conoce como disseborrea. En esos casos, las bacterias colonizan los poros y prosperan, consiguiendo que el acné gane terreno.