Piel seca: grados
Si algo comparten todos los tipos de piel seca es la incomodidad, pero en función de los síntomas podemos estar hablando de un grado u otro de gravedad.
Piel seca: Incomodidad pasajera, sensación ligeramente tirante, descamación ligera.
Xerosis preatópica: Piel áspera y rugosa (manchas de sequedad extrema), ligeras irritaciones.
Piel muy seca: Incomodidad y tirantez marcada, descamación intensa, agrietamientos y fisuras.
Principales causas de la piel seca o muy seca
La superficie de la piel sana está naturalmente protegida por el film hidrolipídico, que como su nombre indica está formado, principalmente, por agua y lípidos (sebo). Esta barrera impermeable es una defensa de la piel ante las agresiones externas y previene la pérdida de agua.
Cuando hay una falta de agua y lípidos de la capa superior de la epidermis, la función de barrera cutánea no puede llevarse a cabo de forma eficaz, y la piel empieza a manifestar diversos grados de molestias, como se ha explicado anteriormente.
A diferencia de la piel deshidratada, la piel seca o muy seca es una condición crónica, que generalmente se debe a una disfunción de origen genético. Por tanto, se considera un tipo de piel, como la grasa o la mixta.
Además de la sequedad innata (o constitucional), también existe la sequedad cutánea adquirida por factores externos como: climáticos/ambientales, tratamientos médicos o enfermedades generales provocadas por patologías cutáneas (como eczema atópico o psoriasis, afecciones tiroideas, diabetes o carencias nutricionales).