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¿Cómo se diferencia una piel seca y una piel deshidratada?

Tiempo de lectura : 7 min

Piel tirante, áspera, con sensación de picor, descamación y "piel de serpiente"…La piel seca o muy seca suele manifestarse por una sensación desagradable tanto en el rostro como en el cuerpo, en especial después de la ducha. Como está insuficientemente nutrida, la piel no cumple eficazmente su función barrera. La sequedad en la piel puede confundirse fácilmente con una piel deshidratada, que es una condición temporal.

 

En este artículo te explicamos todo lo que necesitas saber para diferenciar una piel seca de una piel deshidratada y cómo tratarla, cuidarla y nutrirla mejor.  

 

Mujer con piel seca

¿Qué es la piel seca?

 

Ante todo, la piel seca se define por las sensaciones que experimenta quien la padece Se caracteriza por una sensación de incomodidad, tirantez y aspereza, que suele aliviarse con la aplicación de un producto adecuado. En ocasiones, los síntomas pueden ir acompañados de picor.

El médico diagnostica si se trata de piel seca (también denominada xerosis) a partir de dos criterios objetivos: un aspecto pálido y desvitalizado, signos clínicos epidérmicos como descamación, agrietamiento, en ocasiones inflamación y pérdida de elasticidad. Las irregularidades de la superficie de la piel pueden llegar a ser más graves que la sequedad.

 

Es importante dejar claro que la piel seca no es una enfermedad ni un trastorno temporal, sino un tipo de piel que se caracteriza por un déficit de lípidos, por estar descamada y por tener un aspecto rugoso. Todo esto lleva a que quien la padece experimente una sensación de tirantez o incomodidad, incluso en muchos casos picor.

 

Además, la piel seca es un terreno favorable para la aparición de eczema, que aparece de  forma repentina en mejillas y brazos de los niños, especialmente en el contexto de una dermatitis atópica.

 

 

 

 

Piel seca: grados

 

Si algo comparten todos los tipos de piel seca es la incomodidad, pero en función de los síntomas podemos estar hablando de un grado u otro de gravedad.

 

Piel seca: Incomodidad pasajera, sensación ligeramente tirante, descamación ligera. 

 

Xerosis preatópica: Piel áspera y rugosa (manchas de sequedad extrema), ligeras irritaciones.

 

Piel muy seca: Incomodidad y tirantez marcada, descamación intensa, agrietamientos y fisuras.

 

 

 

Principales causas de la piel seca o muy seca

 

La superficie de la piel sana está naturalmente protegida por el film hidrolipídico, que como su nombre indica está formado, principalmente, por agua y lípidos (sebo). Esta barrera impermeable es una defensa de la piel ante las agresiones externas y previene la pérdida de agua.

 

Cuando hay una falta de agua y lípidos de la capa superior de la epidermis, la función de barrera cutánea no puede llevarse a cabo de forma eficaz, y la piel empieza a manifestar diversos grados de molestias, como se ha explicado anteriormente.

 

A diferencia de la piel deshidratada, la piel seca o muy seca es una condición crónica, que generalmente se debe a una disfunción de origen genético. Por tanto, se considera un tipo de piel, como la grasa o la mixta.

 

Además de la sequedad innata (o constitucional), también existe la sequedad cutánea adquirida por factores externos como: climáticos/ambientales, tratamientos médicos o enfermedades generales provocadas por patologías cutáneas (como eczema atópico o psoriasis, afecciones tiroideas, diabetes o carencias nutricionales).

 

 

Diferencias entre piel seca y piel deshidratada

piel seca

Piel seca o muy seca

 

Designa un tipo de piel en particular. Es una condición permanente que se caracteriza por una sensación de tirantez en rostro y cuerpo, y cuya causa es una anomalía de la barrera cutánea; a esta piel le faltan agua y lípidos, es delgada, presenta enrojecimientos y textura áspera.

 

Piel deshidratada

 

Piel deshidratada

 

Por su parte, es un fenómeno que puede afectar a todos los tipos de piel en un momento u otro de la vida, es reversible y pasajero; se caracteriza por sensaciones de tirantez localizada y puntual, y se debe a una mala fijación y pérdida de agua. Hay un malestar a nivel cutáneo, se perciben asperezas y a veces descamaciones,pero, en este caso, hablamos de una piel a la que solo le falta agua. 

 

Si quieres saber más sobre la piel deshidratada puedes leer aquí.

 

 

 

Tabla comparativa de piel seca y piel deshidratada

 

 

Característica

 

Piel seca

Piel deshidratada

 

Origen:

 

Falta de lípidos

Falta de agua

 

Duración:

 

Permanente

Temporal

 

Tipo o condición:

 

Tipo de piel

Estado de la piel

 

Aspecto:

 

Áspero y
descamado

Apagado y
con líneas finas

¿A quién afecta la piel seca o muy seca?

 

Algunas personas nacen con la piel seca; es parte de su herencia genética. También es importante entender que la piel cambia con la edad. Es más seca en los niños (excepto en los recién nacidos; sin embargo, la pérdida de agua es más significativa a esa edad), se vuelve más aceitosa en la adolescencia y luego se vuelve seca nuevamente en la edad adulta (las glándulas sebáceas y las glándulas sudoríparas se vuelven menos funcionales). 

 

Además, es importante tener en cuenta el envejecimiento natural de la piel, que hace que la epidermis se vuelva más delgada (porque su tasa de renovación celular disminuye) y la capa córnea se vuelva más gruesa.

 

 

 

 

 

dermatologo

Cuidados recomendados para la piel seca

 

Lo primero que necesitas saber es si tu piel es seca o simplemente está deshidratada. Es decir, necesitas un diagnóstico médico.

 

Si siente malestar persistente, lo mejor es consultar a un dermatólogo, que sabrá diagnosticar si se trata de piel seca o deshidratada. Si la piel se vuelve seca de repente, hay que preguntarse qué está provocando esta condición:

  • Tal vez un cambio en el ambiente (se está trabajando en una atmósfera diferente)

  • Hay alguna actividad que contribuya a la sequedad de la piel (empezar a nadar en piscina, el uso de jabones o geles de ducha muy agresivos),

  • Tal vez alguna enfermedad o un tratamiento médico (como anticolesterolémicos).

 

Si hay un factor responsable, hay que corregirlo en la medida de lo posible. Y el responsable de saber y actuar en consecuencia es el dermatólogo. No dudes en acudir si es necesario.

 

 

Cuidados del día a día para la piel seca

 

Además de la incomodidad que provoca, la piel seca favorece la penetración de agentes irritantes o alérgenos. La piel seca puede promover la aparición o perdurabilidad de ciertas patologías (como eczema o psoriasis). Y en este sentido se justifica la necesidad de rehidratarla:

 

  • Bebe suficiente agua: trata de beber 1.5 litros de agua al día (salvo contraindicación médica).

  • Productos: escoge productos de higiene específicos que no sean agresivos para la piel, es decir, no detergentes y, si hace falta, hidratantes y nutritivos (según la zona y el nivel de sequedad, pueden ser en forma de leche, crema, bálsamo, pomada o aceite). El objetivo es disminuir la evaporación del agua y mantenerla en cantidad suficiente en la epidermis, al mismo tiempo que se repara la barrera cutánea alterada.

  • Temperatura: evita los ambientes interiores o exteriores demasiado calurosos y cerrados.

  • Higiene: Lávate el rostro y el cuerpo, una a dos veces al día con un limpiador suave que no altere la barrera cutánea. Seca la piel con golpecitos suaves, sin frotar.

  • Tratamiento: Mañana y noche, después de la limpieza, aplica un tratamiento hidratante y emoliente para calmar la sensación de tirantez y proteger la piel de las agresiones externas. Procura nutrir la piel de rostro y cuerpo con productos específicamente formulados para piel seca.

 

 

¿Qué rutina necesita una piel seca?

 

La piel seca necesita una rutina específica cuyo foco esté en la nutrición y la hidratación profunda. Por eso, todos los productos que utilices en tu cuidado diario deben ser específicos para este tipo de piel, buscando siempre reparar su barrera natural, encargada de retener mejor el agua y evitar la tirantez. Para ello es importante utilizar texturas cremosas o en aceite y evitar ingredientes agresivos.

 

 

Tu rutina para piel seca paso a paso:

 

 

Paso 1: Limpieza

 

Mantener tu piel limpia es el primer paso. Te recomendamos probar:

  • Atoderm Gel Douche: gel limpiador sin jabón que respeta el equilibrio cutáneo y deja la piel suave después de la ducha.

  • Atoderm Crème de Douche: limpia con suavidad, restaura, protege, purifica la piel e hidrata después de la ducha.        

  • Atoderm Huile de Douche: limpia e hidrata con suavidad durante 24h desde la ducha.

     

Paso 2: Hidratación

 

El principal foco del cuidado de una piel seca debe estar en la hidratación profunda:

  • Atoderm Crème Ultra: cuidado diario ultranutritivo e hidratante que fortalece la barrera cutánea, aportando suavidad, flexibilidad y comodidad.

  • Atoderm Crema de Manos: hidrata y repara. Aporta una sensación de bienestar y suavidad.

  • Atoderm Stick Lèvres: Stick labial hidratante y calmante, que repara y aporta suavidad a los labios.

  • Atoderm Intensive Gel-Crème: si tienes la piel muy seca e irritada, Atoderm Intensive Gel-Crème repara y protege la barrera cutánea de la piel aportando 24 de hidratación. 

 

Paso 3: Protección

 

Por último, y no menos importante, la piel seca necesita protegerse del sol. TE recomendamos:  

  • Photoderm Lait ULTRA SPF 50+: protección solar de alta tecnología, reforzada contra los rayos UVA, que gracias a su textura ligera y suave, proporciona 8h de hidratación mientras protege contra la alteración celular y el estrés oxidativo.