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Piel atópica en niños y bebés: cómo cuidarla y prevenir brotes

Tiempo de lectura : 7 min

piel atopica niños

 

 

 

En cuanto alguien menciona la dermatitis atópica (más conocida como eccema atópico), es sorprendente oír cuántos padres y madres lidian con ella. Se calcula que, en los países desarrollados, entre un 10% y un 20% de los niños desarrollarán signos de dermatitis atópica en algún momento de su vida.

 

Aunque las causas de esta enfermedad no se conocen por completo, se sabe que intervienen factores genéticos, alteraciones de la barrera cutánea y diversos factores ambientales. La dermatitis atópica es una de las enfermedades inflamatorias de la piel más frecuentes en la infancia. Esta enfermedad crónica de la piel dificulta la vida cotidiana de toda la familia y, a menudo, se prolonga hasta la edad adulta (pero no siempre).

 

Para ofrecer unos cuidados apropiados hay que entenderla primero. Para ello deberías saber responder a la pregunta: ¿Qué le ocurre a la barrera cutánea de tu hijo?

 

 

 

Síntomas de la piel atópica infantil

 

Si la piel de las mejillas y los brazos de tu hijo la piel está muy seca (conocido como xerosis en términos médicos), a menudo escamada (piel seca que se descama) y en ocasiones se aprecian manchas rojas hinchadas; si se rasca, se retuerce de incomodidad, llora con frecuencia y tiene problemas para dormir, es posible que sufra dermatitis atópica (eccema atópico). Es mejor consultar a tu médico, para que pueda recomendarte un tratamiento adaptado.

 

 

piel atopica niños

 

¿Cómo afecta la atopia en los niños y en su entorno?

 

Los síntomas de la piel atópica en niños y bebés son muy concretos y reconocibles:

 

  • El rascado, provocado por el picor, es uno de los principales síntomas del eccema.

  • Con mucha frecuencia, la enfermedad cutánea se manifiesta en bebés de unos tres meses de vida. Primero aparecen manchas rojas de eccema en las mejillas, los brazos, las piernas, el cuero cabelludo y los glúteos.

  • Cuando el niño crece, a partir de los doce meses, las lesiones se trasladan a los pliegues de la piel (cuello, parte interior de las rodillas y codos, detrás de las orejas), alrededor de la boca y las manos. 

 

 

Brotes de dermatitis atópica: fases

 

Al igual que los síntomas, los brotes de la piel atópica en niños suele seguir siempre el mismo patrón:

 

Fase 1. El brote:

  • Aparecen manchas en la piel, al principio rosas y cada vez más rojas y abultadas.

  • La inflamación de la piel provoca un picor intenso. Si el niño se rasca, la inflamación empeora, lo cual intensifica el picor y aumenta el riesgo de infección.

  • Si se rascan lo suficiente, las manchas secretan líquido. Puede observarse la formación de pequeñas ampollas de líquido (vesículas) y costras. Es posible que se hinche toda la zona (edema). Es en esta fase cuando el riesgo de infección bacteriana (estafilococo áureo) es más elevado. ¡Y es también cuando tu hijo quiere rascarse más!

  • El rascado provoca pequeñas heridas que complican aún más la situación.

 

Fase 2. El alivio:

  • Los tratamientos antiinflamatorios (corticoides tópicos) favorecen la recuperación de la piel  y permiten la desaparición de las lesiones, pero la piel sigue estando seca.

  • Aunque las lesiones hayan desaparecido, la sensación de picor puede persistir. Se mantiene una microinflamación en la piel, que hay que hidratar diariamente con emolientes.

  • Tras unas semanas puede aparecer un nuevo brote, que no siempre es posible relacionar con un desencadenante concreto. En la dermatitis atópica, los brotes se alternan con períodos de calma, y una hidratación adecuada y constante ayuda a reforzar la barrera cutánea y a prolongar los periodos sin brotes.

 

¿Qué hacer si la piel atópica provoca mucho picor o infecciones?

 

¡Pica mucho! Es algo que vas a escuchar una y otra vez si tu hijo o hija sufre de piel atópica. El eccema en bebés y niños tiene un verdadero impacto en su calidad de vida debido a la incomodidad permanente del picor intenso. Puede ser incluso insoportable. 

 

Debemos ser comprensivos cuando nuestro hijo esté molesto o malhumorado o cuando no pueda dormir o concentrarse en el colegio. ¡Su piel sensible le hace sufrir terriblemente! Tampoco es fácil para él controlar el picor y no rascarse, ya que suele mantener el círculo vicioso de inflamación e infección. Pero no te preocupes, existen soluciones para ayudar a tu hijo a calmar el picor.

 

Causas de la dermatitis atópica en bebés y niños

 

 

Las causas de la piel atópica pueden tener dos tipos de causa: ambiental o hereditaria.

 

 

Factores genéticos y antecedentes familiares

 

 

Existe un entorno genético favorable en el que puede desarrollarse la dermatitis atópica. Las familias susceptibles a enfermedades atópicas son más sensibles a los alérgenos medioambientales. El riesgo de que un niño desarrolle dermatitis atópica es del 30% si uno de los progenitores sufre actualmente la enfermedad o lo hizo en el pasado, y del 70% si ambos progenitores padecen o han padecido la enfermedad.

 

 

Factores ambientales que desencadenan brotes

 

 

Por tanto, el historial hereditario influye, pero no es lo único que explica el aumento de casos observado en las últimas décadas. Una de las razones es la denominada hipótesis de la higiene excesiva en la sociedad moderna, sobre todo en las ciudades, donde los niños ya no están expuestos prematuramente a los microorganismos. Demasiada agua sobre la piel, unas viviendas mal ventiladas (ácaros) y excesivamente aisladas, la exposición al humo del tabaco o la polución urbana… Todo ello podría influir en el desarrollo del sistema inmunitario. 

 

 

 

 

¿Pero qué le ocurre exactamente a la piel atópica de los niños?

 

Es necesario un buen cuidado de la piel con un tratamiento completo a base de cremas hidratantes que se adapten a la naturaleza de la piel.

 

 

La capa externa es más permeable. Es una enfermedad inflamatoria, por este motivo es necesario proteger la piel de microtraumatismos que pueden alterarla aún más, como el rascado permanente o una higiene con geles de baño demasiado agresivos.

 

 

 

Como consecuencia, la piel se vuelve cada vez más sensible, lo cual provoca una reacción excesiva e injustificada del sistema inmunológico. Es imposible eliminar todos los alérgenos en casa, y más aún en otros lugares, pero podemos controlar los factores agravantes.

 

 

Se desencadena una inflamación de la piel que da lugar al brote de eccema visible. En esta fase, el tratamiento con corticoides tópicos es el tratamiento de elección para controlar la inflamación.

 

 

 

 

 

 

 

piel atopica niños

Preguntas que deben hacerse los padres y madres sobre la piel atópica en niños

 

La buena noticia es que solo un 4% de los adultos de más de 15 años sufren dermatitis atópica. En la gran mayoría de los casos, la enfermedad desaparece durante la infancia.

 

¿La dermatitis en niños es una enfermedad contagiosa?

 

NO: Podemos ver el eccema, pero no es transmisible a otras personas. Este es un hecho importante que debes explicar a tu hijo, a sus amigos y a los padres de estos. 

 

¿Hay complicaciones?

 

Las complicaciones son poco frecuentes cuando los brotes se tratan adecuadamente y la piel se hidrata a diario con una crema o pomada emoliente. El principal riesgo es la infección de la piel.

 

 

¿Debería someterme a una prueba de alergia?

 

No necesariamente. Las pruebas de alergia o del sistema inmunitario no suelen explicar la causa de los brotes de dermatitis atópica y no se recomiendan de forma rutinaria. Sin embargo, el médico puede solicitarlas en casos seleccionados, por ejemplo, cuando el tratamiento no es eficaz, existen signos que hacen sospechar otra enfermedad, hay un retraso en el crecimiento o se sospecha una alergia alimentaria u otra enfermedad atópica, como el asma.

 

¿Es grave el eccema atópico en bebés y niños?

 

NO: Pero es difícil vivir con él. Se han definido tres categorías para evaluar la dermatitis atópica: leve, moderada y grave, según la intensidad, el tipo de síntomas y el impacto en la calidad de vida. Para los especialistas, la calidad de vida del niño con piel atópica es comparable a la de un niño que padece asma o diabetes.

 

 

Según el 96% de los médicos, la dermatitis atópica afecta a la calidad de vida de los niños y sus seres queridos: tratamiento, comida, condiciones de vida, sueño, estrés… No dudes en consultar a un dermatólogo o pediatra para recibir ayuda y respuestas a todas tus preguntas.

 

 

 

¿Qué cuidados necesita la piel seca infantil?

 

La piel seca necesita una rutina específica. en el caso de la piel de los niños y bebés todavía es más necesario, ya que su piel es más fina y la función protectora de la barrera cutánea todavía no está madura. Para ello son importantes los baños cortos de agua tibia, elegir la ropa con sumo cuidado, priorizando el algodón y otros tejidos naturales, y utilizar productos específicos.  

 

La rutina de piel seca para niños paso a paso:

 

Paso 1: Limpieza

 

Mantener su piel limpia es el primer paso. Te recomendamos probar Atoderm Huile de Douche: limpia e hidrata con suavidad durante 24h desde la ducha.

 

Paso 2: Hidratación

 

El cuidado de una piel seca infantil debe centrarse en la hidratación profunda. Le sentará bien Atoderm Intensive Baume: Cuidado intensivo antirozaduras y reparador. Ultracalmante y ultranutritivo. 

 

Paso 3: Protección

 

Por último, la piel seca necesita protegerse del sol, especialmente la de niños y bebés que todavía no ha alcanzado su madurez. Te sugerimos Photoderm PEDIATRICS Mineral SPF50+, que ofrece la protección mineral y de amplio espectro ideal para la delicada piel del bebé cuando la exposición es inevitable.