La adolescencia es un período delicado de autoconstrucción de la imagen. El acné durante la pubertad puede crear problemas adicionales, que pueden generar conflictos e incluso depresión. Por lo tanto, los padres y el entorno tienen un papel muy importante que desempeñar para ayudar a los adolescentes en este momento difícil, especialmente si se trata de seguir un tratamiento para el acné juvenil.
Como si la adolescencia no fuera ya lo suficientemente compleja, las imperfecciones hacen que esta etapa sea aún más difícil. Es el periodo de la vida en el que las personas construyen su propia imagen. Si juntamos este momento de trámite vital y de identidad con unos cambios hormonales que están a la orden del día, podemos encontrarnos con que la confianza baje y que la persona sufra consecuencias emocionales por ello.
Con semejante drama en casa, entendemos que son muchas las preguntas que como padres y madres os rondan la cabeza. ¿Debería llevar a mi hijo o hija a un dermatólogo? ¿Es mejor evitar el tema y no hablar del acné? ¿Cómo puedo ayudarles a tener una imagen positiva de sí mismos más allá de la apariencia física? ¿Cómo puedo convencerles para que sigan un tratamiento para el acné? ¿Qué productos para el acné juvenil son los más recomendables? En este artículo intentaremos solventar estas y otras dudas.