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Piel grasa o mixta: guía completa para entender y cuidar una piel con tendencia acneica

Tiempo de lectura : 8 min

Las personas con piel grasa o mixta tienen problemas con la cantidad y calidad del sebo, lo que significa que tienen una piel con tendencia acneica y propensa a generar otras imperfecciones.

 

Pero las imperfecciones también pueden estar relacionadas con otras enfermedades como el eccema, por ejemplo, que las hacen más difíciles de tratar. La piel con tendencia acneica es más frecuente en adolescentes, afectando al 80% de los jóvenes. Pero también existe el acné adulto y afecta tanto a hombres como a mujeres.

 

Sea cual sea la edad, tener una piel grasa o mixta puede tener repercusiones psicológicas significativas y es necesario cuidar la piel con productos dermatológicos específicos, ya que un buen tratamiento y una rutina facial específica para piel con tendencia acneica puede mejorar notablemente en muchos casos. Así que veamos con más detalle qué caracteriza una piel grasa o mixta y cómo cuidarla mejor.

 

Diferencias entre piel grasa y piel mixta

 

La piel con exceso de grasa generalmente tiene una textura más espesa, los poros dilatados y una apariencia opaca, grasosa y brillante. Esta aparición se debe al exceso de producción de sebo, que favorece la aparición de manchas en la piel como puntos negros y granos.

 

En una piel mixta encontraremos las imperfecciones generalmente en la zona T: frente, nariz y barbilla. El resto de la cara y el cuerpo pueden tener una piel normal o incluso seca. La piel mixta está desequilibrada y se daña fácilmente. 

 

¿Por qué tengo la piel grasa?

 

 

El acné es una afección inflamatoria de la piel que afecta al folículo pilosebáceo. Una piel con tendencia acneica puede darse por 3 factores:

 

  • Hiperseborrea: Se produce cuando, durante la pubertad, hay un exceso de producción de sebo resultante de una actividad hormonal mayor propia de esta edad. La piel se vuelve grasa y brillante. También puede ocurrir que se dé una anomalía cualitativa del sebo. Es decir, que la composición del sebo no sea la del sebo sano. En el caso de una piel con hiperseborrea, el sebo es más grueso y le cuesta más salir del folículo. Esto aumenta el riesgo de que se formen comedones, que son pequeñas ronchas del mismo color que la piel (comedón cerrado o microquiste).

     

  • Hiperqueratinización: Este factor en la aparición de acné tiene que ver con la multiplicación excesiva de células de la piel en la pared del conducto folicular, lo que obstruye el poro y evita que el sebo salga. Esto hace que aparezcan los comedones, dando a la piel un aspecto granuloso. El comedón abierto presenta un centro negro, debido a la oxidación del sebo en la superficie del comedón.

     

  • Multiplicación bacteriana: El sebo es un medio nutritivo ideal para ciertas bacterias. En el caso concreto del acné es el Propionibacterium, que está presente de forma natural en todo el mundo, pero que en los casos de una piel con tendencia acneica se multiplicará en el folículo pilosebáceo y provocará inflamación. Luego, el comedón se convierte en una espinilla roja dolorosa llamada pápula (lesión inflamatoria).

 

Tipos de imperfecciones de un cutis graso

 

 

En una piel grasa o mixta con tendencia acneica pueden darse varios tipos de irregularidades, acompañados a menudo de un aumento de la seborrea. La afección puede durar varios años, con lesiones retencionales persistentes (comedones).

 

      Son los comedones cerrados, comedones abiertos o puntos negros.  

 

      Las lesiones inflamadas, pápulas, pústulas y nódulos por inflamación de la lesión retencional.
 

      En este caso hablamos de manchas hiperpigmentadas, a menudo llamadas ‘marcas de acné’.

 

adolescente con granos frente al espejo

Piel grasa y acné: ¿están relacionados?

 

Una piel con tendencia acneica empieza a manifestar sus peculiaridades entre los 12 y los 14 años, y afecta las áreas más grasas de la piel, como la cara y, a menudo, el pecho y la espalda (en un grado variable). El factor hormonal es determinante en el acné juvenil, ya que durante la pubertad se genera un desequilibrio en las secreciones hormonales.

 

Hormonal también es el caso de los bebés, aunque mucho menos frecuente. El acné en recién nacidos o los bebés mayores puede estar influido por las hormonas andrógenas de la madre. El acné es una dermatosis inflamatoria frecuente en la adolescencia, aunque tambien puede persistir o aparecer en la edad adulta. Presenta un aspecto polimórfico, con una combinación de diferentes tipos de lesiones.

 

 

 

Piel con tendencia acneica en mujeres: diferencias

 

 

En el caso de las mujeres, particularmente después de los 30 años, la piel con tendencia acneica suele ser más frecuente en la parte inferior de la cara (mandíbula) y el cuello. A las causas tradicionales del acné, a menudo se agrega un componente hormonal.

 

En este tipo de piel se producen lesiones inflamatorias crónicas y recurrentes (granos) y comedonales (puntos negros). Para corregir estos problemas de la piel, es necesario utilizar tratamientos adecuados, que no son los mismos que se utilizan para el acné adolescente. 

 

Los factores que favorecen la aparición del acné en una piel madura son:

  • Productos cosméticos o dermatológicos no específicos o contraproducentes para una piel grasa o mixta.

  • Tabaquismo: algunos estudios han observado mayor prevalencia de acné en fumadores en comparación con no fumadores.

  • Factores genéticos: cuando hay antecedentes familiares, es común ver aparecer este tipo de problemas de la piel en la edad adulta.

  • Algunos tratamientos o medicamentos como los anticonceptivos, las hormonas y los antidepresivos pueden provocar la aparición de granos y otras manchas.

     

     

     

A diferencia de la piel de un adolescente, la piel de una mujer adulta es menos seborreica, lo que significa que produce menos sebo

Dermatologist

 

 

Cómo cuidar la piel grasa correctamente

 

Si queremos identificar cualquier anomalía o trastorno en la piel, el mejor recurso es acudir a una consulta dermatológica, encontrar la causa de los problemas cutáneos y desarrollar un tratamiento específico y adaptado. Pero aquí van una serie de consejos que sí o sí te irán bien si tienes una piel con exceso de grasa, mixta y/o con tendencia acneica.

 

 

Sigue estrictamente el tratamiento

 

Los tratamientos para la piel con tendencia acneica no suelen mostrar resultados inmediatos, por lo que es importante tener paciencia y constancia. Sin embargo, si se sigue correctamente la rutina facial diaria, es posible notar mejoras en poco tiempo. En la mayoría de los casos, se observa una reducción significativa de las lesiones provocadas por el acné entre las 4 y 6 semanas de tratamiento, dependiendo del tipo de acné y de las características de cada persona.

 

 

Evita el sol 

 

Es cierto que el sol puede resecar las manchas y disimular las imperfecciones gracias al bronceado, haciendo que la piel parezca más uniforme y suave. Sin embargo, este efecto es temporal. Exponer una piel con tendencia acneica a la radiación solar engrosa la capa córnea, lo que favorece la acumulación de células muertas y sebo en los folículos pilosebáceos. Como consecuencia, los comedones aumentan y, cuando el bronceado desaparece, suelen aparecer brotes de imperfecciones más intensos.

 

 

No toques tus imperfecciones 

 

Cuanto más se manipulen las manchas, mayor será la inflamación: aumentará el número y el tamaño de las espinillas, se incrementará la probabilidad de que evolucionen a lesiones pustulosas (granos con pus) y crecerá el riesgo de que queden cicatrices permanentes.

 

 

 

 

 

Rutina facial diaria específica para un cutis con exceso de grasa:

 

 

      Mantener la piel limpia es fundamental para eliminar el exceso de sebo y suciedad de una piel grasa o mixta sin                        provocar un efecto rebote que genere más grasa. Te recomendamos lavar tu rostro máximo dos veces al día con un                limpiador específico como el (Sébium Gel moussant).

 

 

      Aunque no lo parezca, la hidratación es clave para controlar la grasa del rostro. Si tienes una piel con tendencia acneica,        usa cremas ligeras, en formato gel o lociones oil-free (libres de aceite), y que no sean comedogénicas. Puedes probar              con (Sébium Mat Control).

 

 

       Selecciona protectores solares con acabado mate o "toque seco" para evitar los brillos durante el día. Te sugerimos:

       Te recomendamos que exfolies tu piel una vez por semana con productos suaves que contengan ácido salicílico o                   glicólico, evitando frotar en exceso para no dañar la barrera cutánea. Puedes probar con (Sébium Gel Gommant).

 

 

 

Errores comunes al cuidar la piel grasa

 

 

Cuidar la piel es fundamental para mantenerla sana y joven por más tiempo. Pero si tienes una piel con tendencia acneica es vital que no cometas alguno de estos errores:

 

  • Limpieza excesiva: limpiar la cara más de dos veces al día puede irritarla y producir más grasa. Céntrate en la rutina de limpieza de día y de noche con productos específicos.

     

  • Productos con alcohol: el alcohol puede resecar la piel y acabar causando el efecto contrario al deseado, así que cíñete a productos dermatológicos y cosméticos específicos para piel con tendencia acneica.

     

  • Tocar la cara: tocarse continuamente los granos o imperfecciones transfiere suciedad y bacterias, lo que fomenta el acné. Así que, por mucho que moleste, ¡manos quietas!

     

  • Maquillaje pesado: una piel con tendencia acneica prefiere productos con base en agua y que sean no comedogénicos. Si tu maquillaje preferido no cumple, no sirve. Y recuerda que desmaquillarse o limpiar la piel cada noche es fundamental, incluso si no se usa maquillaje. Este hábito elimina partículas de suciedad, contaminantes y otros residuos que se acumulan en la piel a lo largo del día, ayudando a mantenerla limpia y saludable.