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Piel con problemas y piel de niños bajo el sol

Extractos de chats

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Para saber más sobre la protección solar para pieles con problemas y piel de niños, mire las respuestas de dermatólogos y alergólogos a las preguntas de los internautas, como parte de los chats organizados por BIODERMA.

 

Para protegerlo del sol, lo principal es evitar la exposición a mitad del día, entre las 12:00 y las 4:00 p.m. En su caso, la protección deberá ser, ante todo, mediante prendas de ropa, preferentemente de algodón (ya que las prendas sintéticas o de lana favorecen la proliferación del eccema), y si es necesario aplicar fotoprotectores externos, deben preferirse los que contengan pantallas minerales, ya que son los que tienen menos riesgo de agravar el eccema.

 

El sol es un falso amigo del acné, porque una exposición intensa durante el verano provocará un resurgimiento de esta condición después de un cierto tiempo de latencia (algunas semanas). Esto se debe al hecho de que tomar el sol engrosa la piel, de manera que no es que el acné desaparezca, sino que se "entierra" en la piel y reaparecerá de golpe unas cuantas semanas más adelante. Por lo tanto, sea precavida y protéjase sistemáticamente del sol con una crema solar específicamente formulada para pieles grasas. Y no tenga miedo, porque incluso con un producto con SPF alto, seguro que podrá broncearse.

 

Efectivamente, la exposición al sol parece disminuir la actividad acneica y si la piel se broncea suelen disimularse los enrojecimientos. La piel se engrosa debido al sol y eso hace que las lesiones se "escondan" al interior de la misma, pero tenga en cuenta que este mejoramiento es pasajero y que las imperfecciones serán más intensas cuando termine el verano.

 

Puede exponerse al sol, pero es muy importante que adopte las siguientes medidas de protección: evite exponerse a mitad del día y aplíquese protectores solares externos de alto coeficiente (SPF 50+). Algunos laboratorios tienen  productos específicos para pieles con cuperosis: las fórmulas en general contienen ingredientes descongestionantes, además de protectores solares. No olvide que la cuperosis se agrava con las exposiciones solares demasiado agresivas.

 

Existen diferentes tipos de sarpullido por calor.
1- Cuando el niño suda en abundancia en un medio ambiente caluroso, se observan, sobre todo en el recién nacido, pequeñas ronchitas de color rojo, especialmente en la espalda. No existe un tratamiento particular y el sarpullido desaparece rápidamente por sí solo. Sólo hay que retirarle algunas prendas de vestir al bebé y, de ser posible, refrescar un poco la atmósfera.
2- Después de una exposición solar (haga calor o no), algunos niños presentan zonas con sarpullidos en donde recibieron los rayos del sol. Puede tratarse de una lucitis (alergia al sol), que aparece en forma de placas y puede durar varios días. Se trata de una enfermedad poco frecuente y lo mejor es solicitar la opinión del médico.

 

Antes de los 18 meses de edad, se recomienda evitar exponer al sol a los bebés. Sin embargo, cuando la exposición solar sea inevitable, se debe utilizar un protector SPF 50+ que actúe como un escudo suficientemente fuerte contra los rayos UV. Antes de los tres años, se recomiendan sobre todo los protectores solares que contengan partículas minerales (sin filtros químicos).

 

Es preferible, sí, porque los pacientes con acné tienen piel grasa, y si se usan productos de protección solar demasiado grasos, se corre el riesgo de empeorar el acné. Este tipo de productos están presentes en prácticamente cualquier gama específica para pieles con acné, y suelen ser preparaciones fluidas.

 

Los niños tienen la piel más delgada y por lo tanto más frágil que los adultos. Todos tenemos un fototipo predeterminado desde que nacemos, y lo mantenemos toda la vida: es la tendencia a enrojecerse o a broncearse con el sol. Un niño que tienda a broncearse fácilmente se bronceará igual de fácil toda su vida, y viceversa.

 

Ciertamente que no. El bebé de cuatro meses no debe exponerse al sol, antes de los 18 meses de edad. Por el contrario, al niño de cuatro años debe protegérsele del sol empezando por las prendas de vestir (debe usar sombrero y camiseta), y se complementará con los protectores solares, de entre los cuales debe dárseles prioridad a las pantallas minerales.