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Piel seca y eczema localizado

Comprenderla mejor, cuidarla mejor

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El eczema es una enfermedad inflamatoria de la piel, casi siempre localizada, que se caracteriza por la presencia de unas placas rojas en la piel que causan picor. Estas placas pueden aparecer de forma esporádica o crónica.

 

Existen muchos tipos de eczemas, pero los más frecuentes son la dermatitis atópica y la dermatitis de contacto.

Resumen
  1. ¿Cómo reconocer el eczema?
  2. ¿Qué tipos de eczema hay?
  3. ¿Qué hacer en caso de padecer eczema?
Piel seca y eczema localizado

¿Cómo reconocer el eczema?

Independientemente del tipo de eczema, los síntomas son parecidos y siguen distintas fases durante los periodos de brotes.

 

Primero, se observan rojeces (eritema) acompañadas de picores más o menos intensos. Estas lesiones evolucionan con la aparición de un edema (hinchazón), que suele transformarse en pequeñas ampollas; estas acaban por romperse y supurar.

 

Una vez secas, se forman costras que caen sin dejar cicatrices. En casi todos los casos, en esta última fase, la piel está extremadamente seca, con una descamación acentuada.

 

Si la enfermedad es crónica, este patrón se repite a intervalos regulares o siempre que la piel se enfrenta a un factor desencadenante del eczema.

¿Qué tipos de eczema hay?

Hay dos grandes tipos: la dermatitis atópica y la dermatitis de contacto.

  • La dermatitis atópica es una de las causas principales por las que se acude al dermatólogo (cuando hablamos en términos de eczemas) y es frecuente sobre todo entre los niños. En los últimos 30 años, el número de personas afectadas por esta patología se ha triplicado en los países industrializados, a causa de algunos hábitos (como exceso de higiene) y del entorno. Por lo general, la patología empieza a manifestarse a los 3 meses, y afecta entre un 10 y un 20 % de los niños.
  • El eczema atópico está asociado a una predisposición genética de alteración de la barrera cutánea y del sistema inmunitario. Tiene un gran impacto en la calidad de vida del niño y de sus padres. No obstante, en la mayoría de los casos, los síntomas del eczema atópico desaparecen antes de la adolescencia. Para saber más, haga clic aquí.
  • Llamamos dermatitis "de contacto" a una reacción cutánea asociada al contacto de la piel con una sustancia alérgena o irritante. Las lesiones suelen aparecer en las zonas de contacto entre la piel y el factor desencadenante.
  • La dermatitis de irritación es la alteración del estado de la piel cuando entra en contacto con alguna sustancia (sosa, jabón…). La reacción depende de las propiedades químicas de la sustancia, de la cantidad de producto en contacto con la piel, de la duración y de la frecuencia de la exposición. Del 70 al 80 % de las dermatitis de contacto, son dermatitis de irritación**.
  • La dermatitis alérgica, menos frecuente, está presente en el 20-30 % de los pacientes. Se desencadena tras el contacto reiterado con determinadas sustancias (medicamentos, plantas, cosméticos, metales…). La reacción alérgica aparece tras un contacto posterior con el mismo alérgeno.

 

**Nosbaum, 2010. Dermatite de contact allergique et irritative: 
Physiopathologie et diagnostic immunologique. Archives des Maladies 
Professionnelles et de l'Environnement, 71(3), 394-397

¿Qué hacer en caso de padecer eczema?

La crisis de eczema aguda se despliega en 4 fases:

  1. Fase eritematosa (rojeces), correspondiente a una inflamación aguda.
  2. Fase edematosa y vesicular, con la aparición de inflamación y de vesículas acompañadas de fuertes picores.
  3. Fase supurativa, donde las apoyas segregan el líquido transparente que contienen.
  4. Fase costrosa, posterior a la ruptura de las vesículas, que se secan y se cubren de costras que acabarán cayendo sin dejar cicatrices.

 

Los tratamientos antiinflamatorios recomendados por los dermatólogos, los dermocorticoides, se prescriben para aplicarse localmente. Durante las crisis, son indispensables para combatir la inflamación. Siempre que su uso se ciña al tiempo y la dosis indicados por el médico, son eficaces y no entrañan peligro.

Ahora bien, solo la supresión del contacto con la sustancia alérgena que provoca el eczema, así como el uso de productos de higiene y cuidado adecuados en el período de remisión, permitirán espaciar las crisis o hacerlas desaparecer.