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9 Consejos para cuidar la piel atópica

Consejos
para cuidar la piel atópica

Existen numerosos factores que pueden provocar un empeoramiento de los síntomas de la piel atópica: el sudor, el uso de tejidos no transpirables, unos productos de higiene inapropiados...
Por todo ello, es imprescindible cuidar este tipo de piel de una manera especial.

Es muy importante tener un buen conocimiento de la enfermedad

Optar siempre por información de calidad aportada por profesionales expertos es fundamental.

Seguir los consejos
del dermatólogo

Tratar el brote con contundencia, sin miedo a emplear los medicamentos que el dermatólogo o el pediatra prescriba. Su uso debe estar siempre regulado por el médico y cada niño requerirá una pauta en función de la gravedad del brote, edad y otros factores.

Baños cortos

Baño / ducha a diario pero de corta duración (no más de 5 minutos), con agua tibia (nunca caliente) y productos sin detergentes (syndet) que no dañen la barrera cutánea. Finalizado el baño / ducha el secado de la piel debe realizarse de forma suave sin fricción.

Hidratar la piel

La hidratación diaria es recomendable sin excepción para prevenir los brotes. Debe utilizarse siempre y cuando la piel no presente signos de inflamación o eccema. Es preferible aplicar la crema tras el baño / ducha.

La ropa de algodón

Debemos evitar las prendas de lana y fibras sintéticas, es preferible utilizarlas de algodón y procurar no usar suavizante. No es recomendable abrigar a los niños en exceso, ya que el sudor desencadena picor, aumenta la necesidad de rascado y empeora los síntomas.

Evitar la piscina

El baño en piscinas empeora la dermatitis en algunos pacientes. Existen en el mercado cremas barrera, que recomendamos aplicar previamente de forma que las zonas donde los eccemas aparecen con mayor frecuencia queden protegidas.

Controlar el picor

Es fundamental para mantener una buena calidad de vida. El picor aparece tanto si hay brote como si no, en mayor o menor medida. Podemos emplear productos a demanda que aporten confort y reduzcan el picor, lo que evitará el rascado e infecciones.

Evitar temperaturas extremas

Evitar frío y calor extremo, y también el empleo de calefacción, ya que reseca el ambiente.

Usar fotoprotectores específicos

Una cierta exposición al sol puede resultar beneficiosa, evitando siempre la quemadura solar. El fotoprotector que utilicemos debe ser específico para pieles atópicas o sensibles.
*Contenido facilitado por la Dra. Cristina García Millán, Dermatóloga Pediátrica (Grupo de Dermatología Pedro Jaén, Madrid)