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Piel sensible e intolerante

Extractos de chats

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Para saber más sobre pieles sensibles e intolerantes, descubre las respuestas de dermatólogos y alergólogos a las preguntas de los internautas, como parte de los chats organizados por BIODERMA.

Todo depende del tipo de sensibilidad. Este tipo de piel puede lavarse con agua o bien con agua y una pastilla limpiadora enriquecida con lípidos, o también con una loción micelar como Sensibio H20, según lo que su piel tolere.

Los signos son exactamente los mismos, sencillamente una piel sensible permanente tiene una duración mucho mayor. Una piel sensible transitoria se manifiesta durante algunas horas, de forma pasajera. Puede que esta sea la oportunidad para redefinir las pieles sensibles: se trata de pieles que normalmente tienen sensaciones de cosquilleo, de ardor, picor o dolor, y que pueden ponerse rojas en presencia de factores muy variados, como el contacto con el agua, cosméticos o productos de baño, aunque también podría pasar con el viento, el frío, el calor, el estrés, cuando se tiene la menstruación o incluso en presencia de otros factores que pueden variar en el caso de cada individuo.

Una piel sensible se caracteriza por enrojecimientos cutáneos o sensación de cosquilleo, de ardor, picor o hasta dolor, como respuestas a factores que por sí mismos no son "tóxicos": el agua, los productos de baño, los cosméticos, el viento, el frío, el calor, el sol, el estrés, la menstruación, etc.

Sí, es posible, efectivamente, aunque no se ha demostrado nada en concreto. Sin embargo, recordemos, ante todo, que la sensibilidad cutánea es un problema individual. Un agua demasiado ácida, o a la que se le hayan adicionado pesticidas, puede favorecer la aparición de sensibilidad cutánea.

Una piel alérgica es una piel que manifiesta alergias hacia un producto en específico; se trata de un fenómeno inmunológico. Por el contrario, una piel hiperreactiva o hipersensible, reactiva o intolerante (todos son sinónimos) es una piel que manifiesta reacciones muy marcadas a cosas muy diferentes, como ya hemos dicho. Pero en este último caso no se involucra un fenómeno inmunológico.

Los factores que pueden detonar la sensibilidad cutánea son muy variados, pero la respuesta es única en cada caso. Esta hiperreactividad probablemente se deba a una hiperactivación de los queratinocitos (las células de la piel) y de las fibras nerviosas de la piel.