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Piel seca y muy seca

Mientras mejor se comprenda la piel, mejores cuidados se le pueden aportar

Piel seca y muy seca
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Piel tirante, áspera, con sensación de picor, descamaciones y "piel de serpiente"… Una piel de seca a muy seca se manifiesta, de entrada, por una sensación desagradable en rostro y cuerpo, en especial después del baño. Como está mal nutrida, la piel no cumple eficazmente su función barrera. La sequedad en la piel puede confundirse fácilmente con una piel deshidratada, que es una condición temporal.

Resumen
  1. Resumen
  2. ¿Cuáles son las causas de la piel seca y muy seca?
  3. ¿Cómo distinguir entre piel seca y piel deshidratada?
  4. ¿A quiénes afecta?
Piel seca y muy seca

Resumen

Ante todo, la piel seca se define por las sensaciones que experimenta quien la padece. La persona se siente incómoda, la piel se tensa, se siente rugosa, y la aplicación de un producto apropiado contribuye a mitigar las molestias. En ocasiones, los síntomas pueden ir acompañados de picor o ardor. El médico diagnosticará si se trata de piel seca (también denominada xerosis) a partir de dos criterios objetivos: un aspecto pálido y desvitalizado, signos clínicos epidérmicos de descamación, agrietamiento, en ocasiones inflamación y pérdida de elasticidad. Las irregularidades de la superficie de la piel pueden llegar a ser más graves que la sequedad. Además, las pieles secas son un terreno favorable para la aparición de eccema, particularmente en forma de eccematide acromiante (o pitiriasis, manchas blancuzcas y resecas en la piel), que aparece de pronto en mejillas y brazos de los niños (siguiendo un cuadro de dermatitis atópica). Dentro de la piel seca, se pueden distinguir varios estados:
  • Piel seca: incomodidad pasajera, sensación ligeramente tirante, descamación ligera,
  • Piel muy seca: incomodidad y tirantez marcada, descamación intensa, agrietamientos y fisuras,
  • Xerosis preatópica: piel áspera y rugosa (manchas de sequedad extrema), ligeras irritaciones.

 

¿Cuáles son las causas de la piel seca y muy seca?

nombre indica está formado, principalmente, por agua y lípidos (sebo). Esta barrera impermeable es una defensa de la piel ante las agresiones externas y previene la pérdida de agua. Cuando hay un desequilibrio de agua y lípidos de la capa superior de la epidermis, la función de barrera no puede llevarse a cabo de forma eficaz, y la piel empieza a manifestar diversos grados de molestias, como se ha explicado anteriormente. A diferencia de la piel deshidratada, la piel seca o muy seca es una condición crónica, que se debe, en general, a una disfunción de carácter genético: se trata de un tipo de piel, como lo son las pieles grasas o mixtas. Además de la sequedad innata (o constitucional), también existe la sequedad cutánea adquirida por factores externos, climáticos, ambientales, provocados por patologías cutáneas (como eccema atópico o psoriasis), o enfermedades generales (afecciones tiroideas, diabetes, carencias nutricionales) y/o tratamientos médicos. 

¿Cómo distinguir entre piel seca y piel deshidratada?

Decir piel seca o muy seca designa un tipo de piel en particular. Es una condición permanente que se caracteriza por sensación de tirantez en rostro y cuerpo, y cuya causa es una anomalía de la barerra cutánea; a esta piel le faltan agua y lípidos, es delgada, presenta enrojecimientos y textura áspera. La piel deshidratada, por su parte, es un fenómeno que puede afectar a todos los tipos de piel en un momento u otro de la vida, es reversible y pasajero; se caracteriza por sensaciones de tirantez localizada y puntual, y se debe a una mala fijación y pérdida de agua. Hay un malestar a nivel cutáneo, se perciben asperezas y a veces descamaciones pero es sólo que a la piel le falta agua.

¿A quiénes afecta?

Algunas personas nacen con piel seca, eso es parte de su patrimonio genético. Asimismo, la piel se va modificando con la edad: la piel es más seca en el caso de los niños (a excepción de los recién nacidos, pero a esta edad la pérdida de agua es más severa), durante la adolescencia se vuelve más grasa, después recupera su condición seca durante la madurez (cuando las glándulas sebáceas y las glándulas sudoríparas pierden funcionalidad). El envejecimiento cutáneo natural provoca un adelgazamiento epidérmico, porque la renovación celular ya no es tan eficiente, y por otro lado la capa córnea tiende a engrosarse.