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Piel atópica

Extractos de chats

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Para saber más acerca de las pieles irritadas, con picor y pieles atópicas, mire las respuestas de dermatólogos y alergólogos a las preguntas de los internautas, por medio de los chats organizados por BIODERMA.

 

Las alergias alimentarias pueden, en ocasiones, agravar el eccema. Sin embargo, esto es en realidad muy raro y debe confirmarse mediante las pruebas clínicas adecuadas. De ser necesario, se le prescribirá un régimen de eliminación particular, dependiendo del alérgeno alimentario de que se trate. Sin embargo, en la gran mayoría de los casos de niños con pieles atópicas a la edad de cinco años, no existe ninguna recomendación en particular al respecto de su alimentación.

 

En lo que concierne a la prevención, se dice que hay niños "en riesgo", es decir, que al menos uno de sus padres tiene piel atópica. En ese caso, hay que evitar, por ejemplo, que entren en contacto con gatos durante las primeras semanas de vida. Por lo que toca al tratamiento, las crisis de eccema deben tratarse con medicamentos antiinflamatorios dermocorticoides, lo antes posible. La alteración de la barrera cutánea debe tratarse cotidianamente con emolientes.

 

La atopia tiene una raíz genética específica, que en los niños puede manifestarse a través de diversas condiciones, como alergias alimentarias, eccemas atópicos, rinitis alérgica o asma. Existen otras formas de eccema que no son atópicas, como el eccema por contacto, que es un tipo de alergia que puede afectar a las personas adultas, independientemente de un contexto de atopia.

 

El agua con alto contenido de cal empeora la sequedad cutánea, y la alteración consecuente de la barrera cutánea permite que los alérgenos ambientales penetren en la piel y detonen crisis de eccema en el caso de los niños atópicos.

 

Es aconsejable usar una crema hidratante una vez al día en el caso de los niños con piel atópica, pero no es indispensable. De hecho, algunos niños tienen la piel no tan seca como otros y por lo tanto, la crema debe aplicarse con menos frecuencia. La crema hidratante posterior, sobre las placas de piel enrojecida, no es un tratamiento como tal. Sobre estas placas hay que usar un tratamiento antiinflamatorio de prescripción médica.

 

Resulta claro que su hijita tiene una piel con eccema atópico, tiene que consultar a un dermatólogo para que le recete un tratamiento específico. Mientras tanto, evite los baños prolongados, aplíquele aceites limpiadores para la higiene y bálsamos lipídicos para pieles atópicas una o dos veces al día, los puede conseguir en cualquier farmacia y hay formulaciones específicas para bebés.

 

Una piel sensible es una piel que no tolera bien los cuidados locales, sean cuales sean, y que experimenta sensaciones de ardor o incomodidad cutánea muy frecuentes. Es posible que una piel sensible presente atopia, pero lo mismo puede suceder con otras enfermedades dermatológicas.

 

Nadar en la piscina no está del todo contraindicado en el caso de las pieles atópicas, pero sí hay que evitarlo en el caso de una crisis de eccema. Algunos consejos: use una crema hidratante o una crema con buena barrera antes de que se meta a nadar, y después báñela con un gel sin jabón, para por último aplicar de nuevo la crema hidratante.

 

Son muchos factores que pueden detonar un eccema atópico. Ante todo, suele haber una predisposición genética que hace que la piel sea más seca y menos "impermeable" que la piel de los niños que no sufren de eccema. Los demás factores se relacionan con el medio ambiente, y pueden agredir estas pieles genéticamente frágiles. Entre ellos podemos destacar el uso de detergentes sobre la piel, alergias a elementos presentes en el ambiente (por ejemplo ciertos productos con los que están elaborados los cosméticos), alergias a ciertos alimentos, etc. Por lo tanto, el eccema atópico no es tanto una enfermedad alérgica como una enfermedad genética. Por eso, a los niños en riesgo de desarrollarla (niños que tengan antecedentes familiares de eccema atópico) hay que hidratarles la piel frecuentemente, para tratar de prevenir su aparición.